EEUU: Los candidatos utilizan Internet para publicidad electoral
El precandidato republicano Ron Paul respondiendo a las preguntas hechas durante un foro organizado por MTV y MySpace el 2 de febrero en Nueva York. Foto:Scott Gries/AFP
NUEVA YORK (AFP) – Una ‘pin-up’ que baila para Obama, una parodia de la serie ‘Los Soprano’ interpretada por la pareja Clinton, eslóganes visibles solamente para las madres de California… La publicidad electoral en internet no ha dejado de sorprender a electores y candidatos en Estados Unidos.
Ahora que internet se ha convertido en una gran fuente de información -un cuarto de los estadounidenses se informan de la campaña gracias a internet, cifra que sube al 42% en las personas de entre 18 y 29 años- la publicidad electoral en línea sigue siendo marginal, al menos en cifras, para los que subestiman su influencia.
La campaña 2008 deberá alcanzar unos datos económicos de marketing sin igual: entre 4.500 y 5.000 millones de dólares, dos veces más que en 2004, según los gabinetes PQ Media y Borrell Associates.
Internet solamente capta entre 35 y 42 millones de dólares, según diversos estudios, también porque los ‘banners’ en línea cuestan poco. Frente a los anuncios, que aspirarán a captar casi 3.000 millones, esto será una gota de agua.
Pero esta gota de agua provoca olas, como muestra el impacto de varios vídeos, la mayoría colgados por los internautas -y por lo tanto gratuitos- que circularon como la pólvora en el sitio YouTube.
Por ejemplo, en el arranque de la batalla de las primarias, a inicios de 2007, un clip contra Hillary Clinton, que la comparaba con el Big Brother y llamaba a votar a Barack Obama, fue visto por millones de personas. Este filme, realizado en unas horas por un miembro del equipo de Obama, a sus espaldas, atrajo la atención sobre el joven candidato.
En abril, John McCain, el favorito republicano, fue pillado en internet cuando, al preguntarle sobre Irán, fue grabado mientras canturreaba, al estilo de los Beach Boys “Bomb Iran. Bomb. Bomb. Bomb”.
Su rival Mitt Romney se vio avergonzado por un clip que mostraba sus cambios de postura sobre el aborto.
El más popular sin duda fue el vídeo colgado por fans de Obama, ‘Obamagirl’, donde una modelo canta en bikini delante de fotos del candidato, diciendo que “se pirra por Obama”. Decenas de millones de personas vieron el vídeo.
Hillary Clinton hizo circular un vídeo donde, con su marido, el ex presidente Bill Clinton, parodia la serie ‘Los Soprano’.
A la inversa, internet no ‘hace’ un candidato: el ‘outsider’ republicano Ron Paul, que supo crear un verdadero entusiasmo entre los internautas, no ha logrado hacerse hueco entre los favoritos.
Sin embargo, los candidatos, pese a sus sitios ‘web’ a menudo actualizados y sus páginas personales en MySpace o Facebook, controlan mal este instrumento, que encuentran demasiado “nacional” y no lo bastante local.
Pese a ello, los especialistas de la publicidad en línea como Google o Yahoo! pueden darles un control inesperado sobre sus objetivos.
“Nosotros podemos orientar geográficamente las bandas publicitarias, para que solamente sean vistas por los internautas de un Estado”, explicó Peter Greenberger, responsable de Google para las publicidades electorales y con sede en Washington.
“Es todavía nuevo, pero todos los grandes candidatos tienen, en uno u otro momento, compran palabras clave, a menudo su nombre, a veces el de su adversario, o algunos temas-clave como ‘reforma de la inmigración’, ‘cobertura sanitaria’ o guerra en Irak’”, explicó a AFP.
Cuando se compra una palabra-clave, la publicidad del candidato que la haya comprado aparece junto a las respuestas a las búsquedas de los internautas que teclean la palabra.
Es incluso posible enviar publicidad en línea únicamente a ciertas categorías de la población, como las madres, un grupo religioso o los aficionados al deporte.
“Si un candidato quiere dirigirse a las mujeres de California, le proponemos sitios asociados adaptados, como ‘montessori.com’, y luego le dirigimos geográficamente”, precisó Greengerber, señalando que el ejemplo es real.